Orientado a medir la experiencia del usuario final en cuanto a calidad, fluidez y disponibilidad de la red se refiere. A través de monitorear los niveles de servicio entregados por los proveedores y su ruta a través de la infraestructura, observando su desempeño e indicando en caso de degradación del servicio el punto exacto que lo limita.
Asegurando de esta manera recibir el total de los servicios adquiridos optimizando los recursos, al mismo tiempo que apoya a sus áreas de operaciones a continuar laborando de manera óptima y en disposición total de los recursos.